¿Por qué no hacemos lo que otros se atrevieron a hacer para progresar?

¿Por qué no hacemos lo que otros se atrevieron a hacer para progresar?

Nov 5, 2014 0 Por latlayud

No hay plática acerca del desastre que como país y sociedad somos hoy, donde no aparezca éste o aquel país como ejemplo de lo que sus políticos y habitantes han hecho para modernizarse, y progresar.

En unas ocasiones el citado es Chile y en las más, Noruega por el manejo de sus ingresos petroleros, y algún otro de la misma región debido al estado de bienestar que los caracteriza; también, no falta el que seducido por lo que se ha dado en llamar Modelo Chino, cite a la República Popular China como el ejemplo a seguir.

Al margen del país que tomemos como modelo, hay un denominador común de todos ellos: Se atrevieron, en su momento, a pagar el precio que todo cambio exige. Nosotros en cambio, no hemos querido cambiar porque, simplemente no estamos dispuestos a pagar precio alguno.  

En México, a contrapelo de lo que en esos países no quisieron hacer porque consideraron que era perjudicial para el progreso y la modernización del país (mantener el status quo a toda costa), hemos hecho todo para mantenerlo, para no cambiar.

Hoy, nadie duda que las cosas en el país no están bien en casi todos los aspectos; esto, en modo alguno anula o niega los avances logrados desde 1987, cuando debimos abrir la economía.

En relación con esa decisión, ¿acaso hemos preguntado y respondido con objetividad, por qué debimos echar al basurero el viejo modelo de desarrollo hacia adentro y sustitución de importaciones, que durante decenios seguimos al pie de la letra? ¿Acaso fue un capricho de Salinas, o siguió órdenes en su calidad de lacayo del imperialismo?

De ser válida esta última afirmación, ¿significa entonces que los gobernantes de decenas de países —que desde los años 60 del siglo pasado abrieron sus economías—, son también lacayos del imperialismo? ¿O solo nosotros lo somos, y los demás, qué son? ¿Cómplices que se prestan a los designios del Imperio, para embaucar a otros países?

Al final del día, inevitablemente, llegamos a un punto que resumiría en esta pregunta: ¿Qué se atrevieron a hacer en cualquiera de esos países, que aquí no nos hemos atrevido a hacer?

Es difícil dar una sola respuesta porque, es mucho lo que hemos dejado de hacer; es mucho lo que nuestra clase política se ha negado a llevar a cabo durante decenios. Sin embargo, si fuere obligado dar una respuesta, lo que diría es que lo que nos diferencia, es que en esos países si se atrevieron a cambiar —real y efectivamente— y además, siempre estuvieron —en cada paso del proceso de cambio— dispuestos a pagar el precio que les era exigido.

Aquí, por el contrario, jamás hemos estado dispuestos a pagar precio alguno; privilegiamos el status quo y la inmovilidad sobre el cambio y las transformaciones que la realidad, una y otra vez nos demuestra que debemos obligadamente concretar.

Hoy, cuando nuestro atraso se traduce en un elevado precio a pagar, la renuencia al cambio se fortalece; si a ésta agregáremos los privilegios que podrían perderse, el cambio se vuelve prácticamente imposible.

Ésa fue y es hoy, la gran diferencia; allá, hubo y hay consciencia de que el cambio obliga a pagar un precio y lo hacen porque, los beneficios superan con creces, lo pagado. En México, por el contrario, ningún cambio es bienvenido porque nuestros políticos, al precio a pagar le suman los privilegios que podrían perder. 

La diferencia, es simple: allá hubo y hay decisión para cambiar y aquí, para mantener el status quo.

Vaya tragedia la nuestra.

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Post y Contenido Original de : Excelsior

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