Triunfo de Dilma Rousseff golpea a mercados

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    MÉXICO, D.F. (apro).- A través de la caída de 2.77% que sufrió hoy el Mercado Brasileño de Valores (Bovespa, por sus siglas en portugués), los mercados financieros internacionales castigaron la decisión de refrendar a Dilma Rousseff al frente del gobierno por cuatro años más.

    En el transcurso del día, la moneda brasileña terminó por intercambiarse a 2.52 reales por dólar, lo que representó la cifra más baja desde abril de 2005, mientras que el valor de las acciones de la compañía petrolera Petrobras se hundió en 12.33%.

    Según la prensa financiera, los bancos y fondos especulativos apostaban y esperaban una victoria del candidato del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), Aécio Neves, quien basó su campaña en la promesa de lanzar programas de ajustes estructurales y de “déficit cero”, y contó con el respaldo de la clase empresarial, de la oligarquía tradicional brasileña y de parte de la clase media.

    A pesar de los casos de corrupción que mancharon la administración de Dilma Rousseff, y que reaparecieron durante la campaña electoral, la sucesora de Luiz Inacio Lula da Silva cosechó 51.64% de los 152 millones de votos de los brasileños.

    Los críticos de Rousseff destacan la alta tasa de inflación que continuó sacudiendo el país durante su mandato, y que se elevó en septiembre a 6.75%, así como la caída de la tasa de crecimiento, que se encuentra en receso de 0.6% en el segundo trimestre de 2014, debido a la desaceleración de la economía china.

    Asimismo, utilizaron al escándalo de millonarios desvíos financieros de Petrobras al Partido de los Trabajadores (PT) y sus aliados para ilustrar el hecho de que, a pesar de sus promesas en 2010, Rousseff no adoptó medidas efectivas contra la corrupción.

    Sus apoyos, al contrario, aplauden la reducción de la pobreza que llevó a cabo el PT desde la década pasada –que descendió de 16.1% en 2007 a 9% en 2012 según el Banco Mundial–, la situación de casi pleno empleo –ya que la tasa de desempleo se encuentra por debajo de 5%–, el aumento del salario mínimo y la reducción de las desigualdades a través de programas sociales.

    A raíz de su victoria, Rousseff llamó al “diálogo” y a la “unión” del país, dividido entre los estados más pobres del norte y del noreste, cuyos habitantes votaron a favor de la presidenta, y las más adineradas del sur que apoyaron a Neves. “Hicimos mucho, haremos mucho más”, añadió Rousseff en su discurso.

    Post y Contenido Original de : Proceso

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