Túnez se prepara para elecciones presidenciales

Túnez se prepara para elecciones presidenciales

Nov 16, 2014 0 Por latlayud


Túnez, (AP).- Los carteles y anuncios de campaña para las elecciones presidenciales de la semana pasada cubrieron los muros de ciudades y pueblos en Túnez, ocultando los desvaídos carteles de las elecciones parlamentarias de hace apenas tres semanas.

La campaña presidencial, en la que compiten 25 candidatos, arrancó a principios de noviembre, marcando la primera ocasión desde que los tunecinos derrocaron al dictador Zine El Abidine Ben Ali en 2011 en que elegirán a su jefe de estado por sufragio universal.

Si ningún candidato logra la mayoría el 23 de noviembre, habrá una segunda vuelta entre los dos más votados el 28 de diciembre.

El favorito es Beji Caid Essebsi, un veterano político de 87 años que sirvió bajo el mando de Ben Ali y su predecesor, Habib Burguiba, y miembro del partido con más escaños -el 39%- tras los comicios de octubre.

Después de tres años y medio de accidentada transición marcada por el alto desempleo y los atentados terroristas, los tunecinos votaron por Nida Tunis (Voz de Túnez) esperando recuperar la estabilidad y prosperidad.

Essebsi comenzó su campaña en la localidad costera de Monastir, de donde procedía Burguiba, y evocó a la nostalgia de esa gran figura de la historia tunecina, que logró la independencia de Francia y creó un estado moderno definido por una bien educada clase media, aunque con poco espacio para la disidencia.

La posibilidad de que un político del antiguo régimen y su partido controlen tanto la presidencia como el parlamento ha planteado algo de preocupación.

“Hay muchos temores de regresar a un estado de un partido, por supuesto”, comentó Michael Ayari, analista tunecino en el Grupo Internacional de Crisis. “Hay un temor a volver a la centralización, a un único `pater familias’ (cabeza de familia) que se convierta en una figura omnipresente”.

Pese a su edad, Essebsi ha hecho vigorosas apariciones en actos de campaña de todo el país ante estadios abarrotados, y el sábado por la noche no fue una excepción. En el barrio tunecino de El Menzah, se dirigió a sus seguidores en el estadio y a través de una pantalla gigante colocada en el exterior para los muchos que no lograron entrar.

“No excluiremos a ningún partido”, dijo a la multitud, tratando de calmar el miedo a que su victoria pudiera traer otra era de dominio monopartidista. “Igual que rechazamos la violencia, rechazamos la exclusión”, dijo.

Después de su derrota en las elecciones parlamentarias, los líderes islamistas, muchos de los cuales fueron encarcelados por colegas de Essebsi en el pasado, aseguraron a sus agitados seguidores que el estado policial no estaba de regreso.

El principal rival de Essebsi en las parlamentarias fue el partido islamista moderado Ennahda, que gobernó durante buena parte de la tormentosa transición del país que quedó segundo en las elecciones parlamentarias. El partido decidió no presentar ni apoyar a ningún candidato a la presidencia.

Según la constitución redactada tras la revolución, el poder reside principalmente en el cargo de primer ministro y su coalición parlamentaria. El presidente se encarga de asuntos exteriores y defensa.

Todos los candidatos prometen abordar el 15% de desempleo del país, que es superior al 30% ente los jóvenes, y proteger al país de los atentados extremistas.

También se presenta Moncef Marzuki, un veterano activista de derechos humanos que hace de presidente interino. Pero su popularidad y reputación sufrieron en los últimos años, y su partido perdió casi todos sus escaños en el Parlamento. Sin embargo, sus años como luchador solitario contra la dictadura de Ben Ali le convierten en un símbolo de la revolución y podría ser una forma de aglutinar apoyo contra Essebsi.

Slim Riahi, el millonario propietario de un club de fútbol que empleó su dinero y la popularidad de su equipo para liderar a su Unión Libre Patriótica hasta un inesperado tercer puesto con 16 escaños en el Parlamento, podría dar la sorpresa. A sus 42 años, se describe como “sangre nueva” para la política tunecina y ha prometido grandes proyectos para llevar empleo al abandonado interior del país. Podría recibir apoyo de los votantes jóvenes y de clase trabajadora cansados de los políticos convencionales.

Mustafá Kamel Nabli, economista internacional y ex gobernador del banco central, ha atraído grandes multitudes y podría ser una respetable alternativa a Essebsi. Post y Contenido Original de : El debate Mundo

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